0

Preguntate esto

Muchas personas, cuando se encuentran en una situación complicada, difícil o nueva, se aterrorizan, se paralizan o sienten que sólo tienen una opción. Dichas respuestas son consecuencia directa del estrés que sienten y del montón de sustancias químicas que nos llevan a actuar de esa forma. Siempre es bueno tomarse un segundo o dos para respirar hondo y hacerse algunas de las preguntas que a continuación les sugiero. El solo hecho de hacerte la pregunta, estimulará a tu cerebro, que hará el máximo esfuerzo por contestar de la manera más segura y efectiva. Verán que su perspectiva cambia y empiezan a surgir más opciones de las que ustedes pensaban que tenían.

¿Cómo podría mejorar esta situación? Puedes hacer una pequeña lista de posibles escenarios en los que la situación mejoraría, aunque no todos sean posibles. Esto abre tu mente y tu cerebro empieza a trabajar en posibles soluciones. No importa que los escenarios sean extraordinarios o extraños, haz la lista y cuando menos pienses, la solución perfecta llegará a tu cabeza. Empieza desde escenarios posibles muy sencillos, hasta los más complicados.

¿Qué energía estoy contribuyendo a esta situación? Esto se refiere a hacerte consciente de qué actos, estados mentales, actitudes y pensamientos estás teniendo con relación a la situación y que están contribuyendo a mantenerla en ese estado o empeorarla. Toma la responsabilidad de lo que tú haces y empieza a hacer pequeños cambios. Si por ejemplo, tienes problemas con otra persona, observa qué piensas, qué emociones tienes, como actúas y qué decisiones has tomado que han contribuido a que se haya dado la situación. A partir de esto puedes tomar la decisión de cambiar tus pensamientos, manejar de otra forma tus emociones o actuar de manera distinta. La mejor manera de empezar es cambiando tus pensamientos negativos por otros más positivos. Busca ayuda si lo requieres.

¿Qué es lo bueno de tener este problema? Tal vez te sorprenda esta pregunta, pero todo acto del ser humano tiene una intención positiva, nadie actúa nomás por que sí. Por ejemplo, tal vez fumes mucho y quisieras dejar de hacerlo o reducir tu consumo. Crees que fumar es malo para tu salud y te quieres deshacer del mal hábito pero no has podido. ¿Qué sería lo bueno de fumar? Tal vez te relaja, te sientas acompañado, el cigarro es tu amigo, te ayuda a alejarte de personas indeseables, te quita la ansiedad o el estrés… Todas las conductas tienen la intención de ayudarte en algo, descubre qué es para poder negociar contigo mismo. En toda situación hay algo correcto o positivo, sólo que a veces no somos capaces de percibirlo. Al encontrarlo, nos empezamos a entender y a trabajar de manera más efectiva.

¿Qué estarías haciendo si no te estuvieras concentrando en este problema? Tal vez estés perdiendo mucho tiempo preocupándote por algo que no tiene solución, o tal vez si la tenga, pero la preocupación no te permita percibir nuevas opciones. Haz algo diferente para que tu mente descanse y se disponga a encontrar soluciones alternativas a lo que te ocurre. Puedes hacer algo relajante, caminar, andar en bicicleta, darte un baño, cualquier cosa que te haga alejarte de la situación. Volverás a ella con nuevas ideas y alternativas.

¿Qué es lo que no estoy dispuesto a cambiar, que si lo hiciera, permitiría que las cosas mejoraran? A veces nos ponemos muy necios cuando estamos metidos en problemas y creemos que sólo hay una salida o que los resultados tienen que ser exactamente como los imaginamos. Investiga qué estás pensando, sintiendo o haciendo que te mantiene en esa posición de la cual no estás dispuesto a moverte. Puedes identificar esta posición viéndote en tercera persona, observando de qué manera estás bloqueando vías alternas de acción. Volviendo al ejemplo de tener problemas con otra persona, tal vez identificas que no das tu brazo a torcer. Pregúntate ¿qué pasaría si cediera? La respuesta te dará pistas en relación a tus miedos y a el por qué actúas de tal manera. Esta también es una puerta a nuevas soluciones.

¿A quién pertenece esto? Esta pregunta me encanta, porque a veces cargamos con cosas que no son nuestras. Tal vez ni siquiera estás involucrado en la situación, tal vez te enseñaron que así es como debías actuar. Puedes preguntarte: ¿Quién me enseñó esto? ¿Quién actuaba así en mi familia o amigos frente a situaciones parecidas? ¿Esta emoción es mía o creo que así debería de actuar todo el que pasa por un problema de este tipo? ¿Quiero seguir con este patrón?

¿A qué te recuerda esta situación? Cuando algo nos ocurre, nuestro cerebro inmediatamente empieza a buscar parámetros o situaciones parecidas en el pasado para poder tener un modelo o ejemplo de cómo actuar. Si te quedaste sin trabajo, tu subconsciente rápidamente buscará en tu pasado la forma en la que actuaste cuando te quedaste sin trabajo y actuará de manera parecida, o buscará el modelo de otras personas. ¿Qué hizo tu tío cuando se quedó sin trabajo? ¿Cómo actuó tu hermano cuando buscó empleo? Tal vez estás actuando como otras personas o como actuaste en el pasado y no siempre lo que hicimos en el pasado nos resultó. ¿Qué podrías hacer diferente?

Puedes hacer este trabajo de análisis tu solo, pero si tienes una persona de tu confianza que te apoye, se te facilitará más el proceso. Si la situación en la que estás es complicada y se te dificulta el trabajo, por favor busca el apoyo de un profesional, que no te de vergüenza pedir ayuda!

Bendiciones,

Gisel Sotelo

Deja tu comentario