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Como funciona la ley

En las siguientes semanas vamos a explorar algunos casos en los que podemos ver el funcionamiento de la Ley del Karma. Empezaremos con algunos casos de karma personal.

Todos tenemos karma… y mucho! Pero no es posible que lo trabajemos todo al mismo tiempo, sería imposible y extenuante. Cada vida tiene su porción de karma a trabajar, como cuando los niños van a diferentes grados en la escuela. Este karma de vida se subdivide en ciclos de 12 años, 12 meses cada año, por semana y hasta por día. Cada día tenemos una porción específica de karma a trabajar, lo mismo se puede decir por mes y por año, de tal manera que la vida nos da la oportunidad de trabajar poco a poco lo que tenemos que aprender y desarrollar poco a poco las cualidades que venimos a desarrollar.Generalmente, los primeros 12 años de vida transcurren con poco o nada de manifestación de karma (aunque hay grandes excepciones) y es a esa edad donde empezamos a ver situaciones conflictivas en las personas que deben enfrentar y resolver.

Karma Personal

Karma Búmeran. Este tipo de karma es el más reconocido, y se le ha llamado búmeran, ya que la energía enviada por la persona, regresa a ella misma permitiendo que experimente en carne propia las acciones realizadas a otros, ya sean positivas o negativas. Es la forma de aprender mas antigua y primitiva, y generalmente la viven las personas que no han podido aprender sus lecciones de manera positiva.  Tenemos varios casos de este tipo en nuestro archivo, tal como el de un profesor que tenía una visión muy pobre, y el cual había vivido en una tribu que acostumbraba a cegar a sus prisioneros con hierros calientes. El habia sido un soldado en esa tribu y las ordenes que debia seguir eran cegar a los prisioneros. Algunos de ustedes, como yo, se preguntarán, por que tendria que pagar con una visión pobre, si él sólo seguía ordenes? Muy sencillo, en su terapia de regresión, el confesó haber hecho su trabajo con placer, a él le gustaba hacer sufrir a los prisioneros. Por lo que podemos ver que la intención con la que uno realiza los actos es determinante en la manera en la que trabajaremos el karma en un futuro. Tal vez si él hubiera protestado o hubiera hecho su trabajo con resistencia, su forma de trabajar este karma sería diferente (por ejemplo siendo maestro de personas invidentes).

También tenemos el caso de una mujer que en una vida anterior trabajó con químicos, y usó sus conocimientos para provocar picazón en otras personas por medio de los químicos que manejaba, así como el envenenamiento del ambiente a su alrededor. En esta vida la mujer sufría de alergias desde su nacimiento hacia ciertas sustancias y se le dificultaba respirar y precisamente lo que le daba alergia eran las mismas sustancias que ella usaba para hacer sufrir a otros.

Karma del organismo. En este tipo, el cuerpo sufre de ciertos trastornos y enfermedades debido al mal uso que le hemos dado en el pasado. Un caso muy común y conocido de este karma fue el de un señor que vivió en la corte de Luis XIII en Francia y a quien se le daba el buen comer, su debilidad era la buena comida. Se supo mas adelante que también había abusado de la comida en una vida en Persia, teniendo en su haber dos ocasiones en las que había cometido excesos en contra de su cuerpo, por lo que en la presente vida había nacido con problemas digestivos que le limitaban muchísimo la comida que podía comer, necesitando de varias horas para poder digerir los alimentos y teniendo que limitarse a ciertas combinaciones de comidas. En este caso vale la pena aclarar que este tipo de karma no es un castigo por el exceso cometido, sino mas bien se trata de un balance necesario que el alma debe aprender. Este karma puede presentarse de una vida a otra o en la misma vida, tal como los fumadores que terminan con cáncer de pulmón o la gente con sobrepeso. La característica principal de este karma es que el trastorno organísmico sucede desde el nacimiento, limitando o enfermando a la persona de manera que ésta se encuentre obligada a medirse o tener un balance en su cuerpo.

Karma simbólico. Sus causas más bien son psicológicas y se trata de aflicciones que se manifiestan en el organismo en un lugar simbólico, por ejemplo el caso de la persona que nació sorda y a la cual se le recomendó no hacer oídos sordos a las necesidades de los demás, o la persona que enferma de la garganta porque no puede “tragar” una situación. Las aflicciones generadas por este karma generalmente son difíciles de curar y no desaparecen por ningún medio, rara vez se encuentran las causas en el organismo y son recurrentes. Es como si el cuerpo nos quisiera recordar nuestros errores y de esa manera reconocerlos y dejarlos ir. Existe un caso muy interesante en los archivos del vidente Edgar Cayce y habla de un niño de 11 años que mojaba la cama desde los dos años y al cual ningún doctor había sido capaz de ayudar. Ningún tratamiento psiquiátrico había funcionado, por lo que los padres decidieron llevarlo a hacer una lectura de vida de Cayce. El niño había sido en la vida anterior a esta un ministro muy rígido en los tiempos de la persecución de las brujas de Salem y acostumbraba castigar a las brujas sumergiéndolas en agua para que confesaran sus pecados. Era como si el alma de este niño  hubiera sentido la necesidad de sentirse sumergida o mojada para poder entender a sus víctimas. La solución a este caso es todavía más interesante: Cayce le pidió a la madre del niño que antes de dormirse dijera al oído del hijo las palabras: “soy bueno, vas a ayudar a mucha gente, eres generoso y amable…” esto lo hacía en el momento en el que el niño estaba a punto de dormir, ese estado en el que no se está ni dormido ni despierto. Estas palabras, dirigidas al inconsciente del muchacho, surtieron efecto de inmediato, dejando de mojar la cama la primera noche. Las implicaciones de este caso son de largo alcance, ya que jamás se habló al niño de dejar de mojar la cama o de no orinarse, sino que las órdenes dirigidas a su inconsciente se dirigieron a elevar su autoestima y a darle la oportunidad de volverse a integrar a la sociedad de una manera mas sana y efectiva.

De aquí podemos intuir que el karma básicamente es una ley psicológica, actuando sobre todo en el aspecto psicológico del ser humano. Las circunstancias físicas sólo serían el medio por el cual se cumpliría el propósito psicológico o la lección a aprender. La situación en la que se encuentra la persona no será exacta, sino aproximada y/o simbolica. Además, en este tipo de karma generalmente la persona no sufre el regreso de sus actos de las manos de las personas a quienes hirió, sino que se encuentra en una situación que le permite entender su error y de esa manera rectificar y tratar a los demás con respeto y amor. Podemos inferir que si un acto negativo se comete en el área de nuestra individualidad, el regreso de esa energía será en la misma área. Si el individuo comete el acto en el medio ambiente, su deuda a trabajar se encontrará en una situación con el medio ambiente, de igual manera con su ambiente social o de trabajo, por ejemplo. De esta manera se podría explicar por qué a algunas personas les va tan bien en el trabajo, pero no en el amor  o viceversa.

De aquí que también podemos analizar la forma en la que podemos cambiar nuestra concepción de “curación” sobre todo para las enfermedades y condiciones que no son fáciles de erradicar o que no desaparecen por medios comunes. Generalmente el cuerpo nos trata de dar un mensaje acerca de lo que debemos aprender o de qué forma nos podemos mejorar por medio de una aflicción. Además, no debemos de tratar curar puramente al cuerpo por medios físicos, sino tratar de hacer un cambio mental y de conciencia hacia nuestro entorno. En general, la enfermedad desaparece cuando hay un tratamiento integral y un cambio radical en el individuo. De esta forma, el karma nos daría la pauta para saber qué hay que cambiar y cómo hacer ese cambio.

Si para borrar el karma es necesario un cambio mental y de conciencia (o una evolución en la conciencia), de aquí podemos deducir que en el momento en el que la conciencia cambia o evoluciona, el karma desaparecerá, ya que el propósito original por el cual se había presentado ya se cumplió. Cada caso es distinto, y en general, así sucede, aunque también hay casos en donde las personas deberán pasar el resto de su vida sufriendo cierta condición debido a causas muy específicas. Se recomienda mucho la oración, meditación y afirmaciones, la lectura de textos sagrados o inspiradores para poder establecer un cambio de conciencia y por consiguiente, la sanación. Debemos recordar que toda sanación viene de Dios o de la Fuente Universal de Energía, por lo que debemos buscar reconectarnos con ella para así conocer la mejor forma de actuar y dirigirnos en cada caso particular.

Debemos entender que las enfermedades y sufrimientos no vienen de un dios vengativo e iracundo, sino debido a nuestras propias acciones, que realizamos en esta y otras encarnaciones. Si el alma no puede o no quiere entender, entonces entra en acción la Ley del Karma.

A nivel físico es fácil detectar el funcionamiento del karma, no así en el nivel psicológico. Todo parece indicar que al igual que el cuerpo tiene la necesidad de establecer un balance en la energía que ha  gastado, la psicología del individuo también busca establecer un balance para aprender las lecciones de vida. En estos casos, las personas viven situaciones en las que desarrollan o detectan una cualidad o defecto en ellas mismas, no tanto por la necesidad de pagar una deuda a sí mismos o la sociedad, sino para aprender una lección en especial.

El primer caso a revisar es el de una mujer de 32 años que contrajo parálisis a la edad de 6 meses, lo cual resultó en una columna curvada y un cojeo. Fue objeto de burla de su padre, quien la trataba mal y la ignoraba. Tuvo dos romances, el primero de los cuales tuvo que irse a la guerra, donde fue muerto. El segundo, se enfermó de gravedad y al recuperarse se casó con la enfermera que lo había cuidado. A esto se le sumó un accidente en el cual la mujer resbaló y se lastimó más la espalda, confinándose a la cama, sola y pobre. La mujer había vivido anteriormente en Roma, donde era miembro de un palacio. Acostumbraba ir al coliseo a divertirse viendo cómo los leones destrozaban a los cristianos. Ella disfrutaba y se reía de la manera en la que los pobres hombres luchaban contra las bestias, burlándose de las debilidades de los demás. Tuvo que aprender de la manera más dura que no debía burlarse de las aparentes debilidades de otros.

También tenemos el caso de la muchacha que era atleta en Roma, dedicada al ejercicio y al embellecimiento del cuerpo acostumbraba burlarse de las personas poco agraciadas. En su vida actual nació con una disfunción de las glándulas de la tiroides, lo que causaba una obesidad a sus 18 años que no remitía con dietas ni ejercicios. Aunque las condiciones parecen ser extremas para un simple caso de burla, podemos analizar lo siguiente: aquel que se burla de las aflicciones de otros, condena una situación que no necesariamente entiende ni conoce, desprecia el derecho que todos tenemos a evolucionar de diferentes maneras y menosprecia la dignidad, valor y divinidad que es inherente a cada alma, sin importar el estado en el que se encuentre. Además, cree tener una posición superior a la de las personas de quien se burla, sin imaginar que un día él mismo podría estar en esos zapatos. De esta forma, el burlón aprenderá un poco de tolerancia y empatía hacia las desgracias de los demás.

En el siguiente caso podemos analizar las consecuencias de la intolerancia hacia los demás. La mujer en cuestión era una monja de un convento francés en los tiempos de Luis XV. Fue dura, fría e intolerante hacia las debilidades humanas. Su entendimiento de las Escrituras era literal, por lo que despreciaba a aquellos que violaban las leyes puramente literales ahí establecidas. En su actual encarnación, había nacido con un problema que le hacía tener una menstruación muy abundante, lo que la obligaba a recluirse la mayor parte del mes en su casa, sin poder ir a la escuela regularmente. Aunque esta disfunción cedió, apartarse de la gente de su edad y la escuela le afectó sus habilidades sociales por lo que era tímida y reticente. Al fin se recuperó y tomó un trabajo como modelo, donde conoció  a su esposo, quien resultó ser una persona fría, y que rara vez demostraba su afecto. Teniendo que irse a la guerra el marido, la mujer se quedó sola, experimentando un intenso período de soledad y hambre de compañía y afecto. El marido no volvía y ella tomó refugio en el alcohol y en una vida fácil de relaciones superficiales, excesos sexuales y poca inhibición de sus actos. Llegó a salir desnuda de su casa en varias ocasiones al no importarle que la gente la viera. Finalmente su marido le pidió el divorcio y se quedó sola. Al parecer, las debilidades que tanto condenó en otros se habían convertido en sus propias debilidades. De esta manera ella tenía que entender la necesidad interna de errar, el hambre que lleva a cometer un pecado, la debilidad y soledad que lleva a consolarse en la gratificación de los sentidos. Como aquellos que se burlan, los que condenan deben encontrar en sí mismos las circunstancias de su condena.

Un punto muy importante en todos los casos de karma es que la intensidad de la situación que se vive dependerá mucho de la intención y motivo con el que se realizó la acción causante. A veces la acción es negativa pero se realiza por imposición, como  un trabajo o por presión, por lo que implica un karma mucho más ligero que aquella acción que se realizó con toda la mala intención y ganas de dañar a otros.

Como se mencionó, el karma no sólo trabaja de manera negativa. Traemos de nuestras experiencias anteriores habilidades, cualidades y conocimientos que hemos desarrollado y que nos servirán para tener una mejor calidad de vida. Doctores, músicos, artistas usualmente han desarrollado vida tras vida sus profesiones y no por cambiar de vestidura han olvidado todo su entrenamiento y conocimientos. Las relaciones de pareja felices que duran toda la vida, vienen de relaciones construidas en el pasado con amor y devoción. De igual manera, la ayuda que prestamos, el servicio que damos a la comunidad son experiencias a nuestro favor que permiten desarrollar nuestra alma y cualidades.

Los dejo para que reflexionen sobre estos casos… La siguiente semana estaremos analizando casos de karma con nuestros semejantes. No te lo pierdas!

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