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Buen Karma

La gente le ha dado a la palabra Karma una connotación negativa. El siguiente caso es el que mas me gusta para demostrar lo contrario.

Geoffrey fue a terapia debido a su dificultad para comprometerse con Kelly. A pesar que su gran amor por ella, ya había cancelado su inminente boda sin entender bien el por qué. La terapeuta trató de ir a la causa de este problema usando la terapia de vidas pasadas. En este caso, Geoffrey se vio a si mismo en Inglaterra viviendo la vida de un exitoso empresario. Estaba felizmente casado con Belinda, a quien amaba profundamente, sin embargo ella sufrió una larga y dolorosa enfermedad, después de la cual murió.

Al cuidado de Belinda estaba la ama de llaves de la casa, quien era tratada como si fuera de la familia, por lo que al morir Belinda, tanto Geoffrey como el ama de llaves quedaron muy tristes y solos. Tiempo después de la muerte de Belinda, ellos dos terminan juntos, se casan y tienen un matrimonio armonioso y estable en esa vida. En terapia Geoffrey se da cuenta de que su novia Kelly es la misma ama de llaves con quien se casó en aquella vida, y a un nivel inconsciente muy profundo, había pospuesto su compromiso con ella esperando que de un momento a otro apareciera en su vida Belinda (con un nuevo cuerpo y nombre). Si se casaba con Kelly, él pensaba (no de manera consciente) que estaría traicionando a Belinda.

Eventualmente, Kelly también obtuvo una sesión terapéutica de vidas pasadas. Geoffrey tuvo cuidado de no contarle lo que él había recordado, para no influenciar sus memorias. Ella pronto pudo recordar una vida en Inglaterra, en la cual trabajó para una pareja durante muchos años. Pudo recordar que la esposa había sufrido una larga enfermedad y había muerto. También recordaba haber estado enamorada en secreto del señor de la casa, y que tiempo después de la muerte de la señora, ella se había casado con el empresario. Pudo identificar al hombre como Geoffrey, sin embargo a Belinda no la pudo encontrar en ninguno de sus conocidos actuales.

Tiempo después de estas dos sesiones, Geoffrey y Kelly resolvieron sus diferencias y se casaron. Al tiempo decidieron embarazarse y ya que él era dueño de su propia compañía, se podía permitir pasar todo el tiempo necesario con su esposa para cuidarla y atenderla. Ellos tuvieron una preciosa niña y según testimonio de Geoffrey, en cuanto la vio recién nacida fue amor a primera vista, reconociendo en esa pequeña a su adorada Belinda!

Cuando se establecen fuertes lazos de amor, compasión y respeto, es difícil romperlos aún a pesar de la muerte física. Geoffrey construyó una vida en la que desarrolló muchas buenas cualidades en Inglaterra, las cuales no se perdieron en su siguiente vida, sino al contrario, le ayudaron a mejorarla. El sincero amor que sentía por estas dos mujeres se reflejó en una vida armoniosa y con muchas satisfacciones compartidas, cosechando los frutos de sus buenas acciones.

Trabajar tu karma no significa venir a pagar deudas pendientes a esta vida, sino crecer, evolucionar, desarrollarse. Hay personas que sólo crecen a partir de vivir situaciones muy difíciles, mientras que otras son capaces de hacerlo ayudando, amando, perdonando. El hecho de que trabajes tu karma de una manera u otra no depende de los caprichos de un dios vengativo sentado en su nube, sino de lo que tu elijas hacer con tu vida, la actitud que tomes ante las situaciones en tu vida y el amor que te permitas entregar a todos los que te rodean.

Las situaciones que parecen karmáticas sólo son una oportunidad que tenemos para hacer las cosas de la manera correcta, y ¿cuál es esa manera? Perdonando, con amor y compasión hacia nuestros semejantes y con frecuencia, hacia nosotros mismos.

En los siguientes artículos presentaré algunos casos en los que la gente ha escogido trabajar su karma de manera dolorosa o traumática, espero que puedas seguir acompañándome!

Nota: Este caso fue parafraseado del libro “Past Lives, Present Loves” de Jeanne Avery.

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